Home

Tengo que escribir sobre la mujer que aparece en un cuadro de Ana Albornoz. Veo una y otra vez la imagen y se me viene una idea a la mente. “De acuerdo” – me digo – “investiguemos más”.

Entro a San Google y busco datos de la autora, nombre del cuadro, fecha en que se pintó. Nada. Soy parte de la Generación X, de esos que sabemos usar una computadora, nos defendemos con Internet y manejamos con gracia la tecnología, pero no somos Millennials, así que no sabemos bien a bien cómo encontrar datos en el buscador más famoso.

De esta infructuosa y decepcionante búsqueda, consigo dos cosas. La primera, que la obra fue pintada antes de 2010, lo cual refuerza mi idea, pero me quedo sin poder ser más específico en mi escrito. Lo segundo que consigo es tener sólo seis horas para poder cumplir con esta entrega.

Y es que, como primera asociación, pensé en Myrtle, La Llorona. Ya saben, Harry Potter, la niña que murió asesinada en el baño, en fin. De inmediato queda descartada. Después de todo, la mujer del cuadro no lleva la túnica de Ravenclaw , sino un vestido rojo. Vuelvo a pensar en quién podría ser, y es cuando me surge la idea motivadora de mi búsqueda.

Ya sé que el cuadro se pintó en 2010, dos años antes de que el incidente pasara, que la pintora vive en Málaga y no en México y que, seguramente, ni enterada está del caso, pero una vez descartada la idea de que sea Myrtle, no me queda duda sobre la identidad de la desconocida que llora en el baño.

Aquella noche del 11 de mayo, cuando todos ya se habían ido y la escuela volvía a la calma, la señora de intendencia entró a limpiar el baño de mujeres y oyó unos sollozos. Se acercó hasta la puerta del cubículo y dio unos pequeños golpes. El llanto continuó y aunque no hubo respuesta, ella abrió la puerta, pensando que habría una estudiante que necesitara su ayuda. Cuál no sería su sorpresa cuando se encontró cara a cara con la dignidad de Enrique Peña Nieto, quien horas antes se había refugiado en el baño de mujeres de la Universidad Iberoamericana, ante el reclamo de los estudiantes. Estaba desecha y triste.

Un pensamiento en “Ella por Héctor del Valle

  1. Pingback: #RetoAsíntotas | Asíntotas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s