Home

Todo es nuevo para el que no nació. Nuevo el cosquilleo en las plantas de los pies, la dureza de la roca, el sabor de lo que en su boca se vuelve recuerdo de tierra, alga o fruta. Prueba. Se fatiga.

Nuevo es el paso de la luz que le entretiene haciendo crecer su sombra y al cabo se funde con la sombra grande de la primera noche en el paraíso.

A la luz de la luna Él toca su cuerpo sin recuerdos. Se extraña. Se cuenta. Fracasa en el intento de hacer de sus manos un espejo. El lenguaje del tacto no le alcanza. Habrá de mirarse en sueños. Duerme sin saber que duerme y sin recuerdos despierta.

Ella llegó con el amanecer, el dios que la hizo no era de este mundo, sino el dios enmascarado que ata los misterios.

Él la busca con los ojos pero no la mira, quiere reconocerse. Se compara. Ella en cambio sabe que está frente a otro, a su imagen y diferencia creado. Nace el silencio.

Los que no nacieron se buscan con las manos.

Suave, duro. Nadie les enseñó pero los cuerpos van encontrando el camino. Se desnudan del pensamiento, nadie les dijo que la inquietud cedería al puro instinto. Se confunden, se huelen, aprietan y sueltan; prueban, lamen, muerden y jadean.

Son torpes pero el placer es más sabio que sus cuerpos nuevos y los conduce. Se miran. Sienten que sienten, son ritmo. Ella , profunda piel humedecida, Él superficie exaltada en busca de alivio.

Avanzan ojos fijos en los ojos, se penetran en medio del silencio del mundo, son por un instante el único sonido, son la música ambigua del dolor y el placer unidos. Son un gemido.

Se abandonan al espasmo que los separa. Son carne y confusión, son solamente hacer. Una ceguera incendiada los abrasa y se deshacen. Han nacido.

Agotados, fluidos, vacíos de la ansiedad que los juntó, se piensan. Ella dice: Adán y Él deja de ser silencio, dice: Eva.

Duermen. Nace el tiempo y su demonio: el deseo.

Es suyo el placer que el dios no había previsto, suya la diferencia y sus encrucijadas. La carne tiene nombre y el dios es expulsado de este, el otro paraíso.

Un pensamiento en “El Otro Paraíso por Alex Rubio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s