Home

“No entiendo por qué me haces tanto daño. Tal pareciera que me odias, que no puedes verme en paz, que cada vez que me percibes cerca tienes que hacerme daño. No sé qué te he hecho que te hace actuar de esa manera. No te das cuenta; no sé si es inconsciente. Por pura maldad no creo que sea, pero no se por que lo haces. De verdad, sigo sin entender.

“No te importa todo lo que hago por ti, todo lo que me esfuerzo, todo lo que has logrado ha sido conmigo; todo lo que hemos logrado juntos, pareces olvidarlo. O no te interesa o lo observas y te vale gorro. No te entiendo, de verdad, no entiendo por qué actúas así.

“Tal parece que es tu interés lastimarme; no te importo en verdad. Recuerdo aquella vez en que te había ayudado a conseguir la atención de esa muchacha; pensé que juntos podemos lograr algo bueno, que sería tu compañero en las aventuras amorosas, que disfrutaríamos de ese logro… ¡Pero no, no sólo me abandonaste, sino que al final tampoco avanzaste con ella, porque…! Entre más trato encontrar el por qué te hiciste eso y me hiciste daño, no encuentro motivo real y eso me preocupa también.

“Me molesta todo el daño físico que me haces, no te das cuenta que todo el tiempo abusas de mi. Tal vez debería dejarte y no hacer nada al respecto. Podría, no, ¡debería darte alguna llamada de atención! Pedir un grito de ayuda desesperado o hacer algo que de verdad te haga pensar que no puedes contar conmigo ciegamente. Que consideres que si esperas obtener algo de mí, tienes que poner también de tu parte.

“Temo que no lo harás. Hasta ahora en toda tu vida jamás lo has hecho. Dudo que vayas a cambiar. Me preocupa porque no te das cuenta que tú y yo estamos entreverados, enlazados por toda la vida. Hay personas que pueden divorciarse aún a pesar de tener que cargar un estigma social; no pasa nada si se separan. “Pero tú y yo no podemos hacer eso; definitivamente no podemos hacer eso a pesar de que haya muchos que te digan que tu vida sería más fácil sin mí o que podrías conseguir algo mejor que yo con relativa facilidad.

“Porque hay que reconocer que a ratos eres tan sensible y débil que parece que yo te estorbo en tu vida, aunque lo hago para impulsarte y hacerte sentir cosas importantes; sé que podrías resolverlo de otra manera. Si, a veces pienso que es por eso que no me quieres y que me tratas de dañar desde siempre… ¡Me haces tanto daño! Pero bueno, solo me queda asumir que así actúas por ignorancia y torpeza, aunque no tengas razones para ello.

“Lo que puedo yo hacer, ya que no te puedo hablar directamente porque no me atiendes ni me escuchas, es mandarte señales sutiles y claras a la vez. Tal parece que no las ves ni las entiendes. Estoy apurándome de cualquier manera, y cuándo te doy señales más graves de los errores que cometes conmigo, prometes cambiar, ajustar tu forma de ser… pero sólo lo haces por unos cuantos instantes. Al cabo de dos días o menos, ya estás en la misma rutina de siempre, lastimandome sin darte cuenta, o a veces con toda la intención. Para que lo sepas: sin mí, no puedes vivir. Y aún así, no dejas de atacarme.

“Pero bueno, eso es lo que padezco por ser tu Corazón. Uno de los órganos que más ignoras en tu vida aunque hables mucho de mi. Cuándo eras joven, decías que tus sentimientos radicaban aquí conmigo, y que te emocionaban porque yo me aceleraba cuando veías a esa niña que te encantaba. Estuve en tus grandes triunfos, latiendo más y más fuerte; ¡hasta decías que sentías el calor de la sangre fluyendo por tu cuerpo! Porque en todas tus victorias y en todos tus fracasos, estaba yo ahí, más intenso que de costumbre Pero por supuesto me das por descontado. Me ignoras. Si aumenta mi grasa o si pierdo fuerza, ¡te vale! No te apures, un día no muy lejos dejaré de latir para acabar con todos tus problemas, y para pasarte la factura de lo que hiciste al abandonarme por tanto tiempo, porque si te lo garantizo ¡sin mí no podrás vivir, y te lo voy a probar!”

El infarto, fulminante, acabó de una vez por todas con ese corazón resentido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s