Home

Tras el beso

 Siempre supo que era una experiencia que quería vivir. Era algo que sabía desde muy adentro, desde chiquitita.

Claro que cuando era chiquita todo lo veía como un juego, así, fácil, mágico y divertido.

Cuando llegó a esa etapa de la vida donde todo se complica y se pone de mil colores, rojos intensos, azules profundos y negros muy negros, aún ahí sabía que había algo en ella que lo anhelaba. En ese momento, con más conciencia, sabía que no bastaba con su deseo para que su sueño se hiciera realidad, sino que dependía de muchas cosas más.

Conforme fue creciendo y madurando fue descubriendo sus miedos e inseguridades, e intensa como era, las preguntas surgían una y otra vez ¿Sería capaz? ¿Se presentaría la persona ideal que compartiera su deseo? ¿Podría hacerlo sola? ¿Lo haría bien?

El tiempo fue pasando y su vida siempre tuvo momentos llenos de aprendizaje, algunos buenos y otros malos, pero lo importante era aprender. Claro que a veces se le olvidaba ese pequeño detalle y lo que no había aprendido venía de vuelta.

Finalmente encontró con quien compartir lo que tanto había soñado; la persona ideal, un compañero de vida. Pero la cosa no fue fácil, no. Ella tuvo que luchar y demostrar que deseaba vivir esa experiencia con todo su ser y en aquella cabeza, los miedos y cuestionamientos volvieron a surgir.

Al fin llegó el día en que sentiría el más grande amor, el más puro y desinteresado. Y tras ese primer beso supo que podría hacerlo, que estaba lista para dar todo el amor y entrega a su princesita llamada Regina.

Un pensamiento en “Por Kay Vega Graham

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s